Windows Update. Un truco para que no te deje sin ancho de banda

El primer problema (no el único) con la música por streaming en alta calidad es que usa mucho ancho de banda (vulgo: velocidad). Con una conexión más o menos buena no vas a notar nunca nada. O casi. Pero si, como es el caso de muchas personas en la Argentina, que tienen, federalismo militante de por medio, menos de 10 Mbps (megabits por segundo), casi cualquier cosa más o menos intensiva que empiece a hacer la conexión, te va a dejar de a pie. Se va a cortar la música. Se va a pixelar YouTube. Netflix se va a congelar. Etcétera. Frustrante es poco.

Por supuesto, también pue de haber problemas en la plataformaTidal, por ejemplo, suena magní ficamente, pero falla mucho más de lo aceptable. Además, algunos algoritmos de streaming son mejores que otroscomo ocurre en todos los órdenes de la vida. Pero, si todo viene andando bien y de pronto la música se corta, conviene mirar si no hay algo comiéndose el ancho de banda. Para eso, lo mejor es tener siempre la pestaña Rendimiento del Administrador de Tareas visible en alguna parte. O algún otro monitor de sistema.

Uno de los culpables menos frecuentes de estos cortes es Windows Update; por contraste, los controladores de dispositivos y las aplicaciones en general se ponen a descargar actualizaciones como si fueran los únicos que necesitan el ancho de banda. Windows Update funciona de otra forma, más civilizada.

Como se sabe, el segundo martes de cada messalvo que ocurra alguna urgencia, Windows se actualizaEso significa que va a tener que descargar varios cientos de megabytes. En Windows 10 y, por supuesto, en 11, es posible optimizar la descarga de actualizaciones (Optimización de la distribuciónen la jerga), de una forma semejante a como funcionan los torrents y, además, de forma predeterminada, el sistema hace las cosas lo bastante bien como para que nunca te enteres de que se descargaron toneladas de datos. Es decir, se va a adaptar dinámicamente al contexto y no va a interferir con lo que estamos haciendo, o no vamos a llegar a notarlo. Pero con los anchos de banda de que se dispone en buena parte de nuestro país, la configuración predeterminada de Windows podría no ser la más a decuada.

¿ Cómo funciona esta frase algo difusa de la adaptación dinámica? Se lo pregunté a Martín Sciarrillo, Director de Tecnología de Microsoft Argentina, que me explicó que Windows Update se fija si hay alguna aplicación usando internet. Si no es así, toma más ancho de banda (pongamos, el 80% del disponible). En cambio, si hay otras aplicaciones o servicios que necesitan el ancho de banda va a ir sacándose lo a Windows Update, que no requiere la misma prioridad de quiero-que-esto-no-se-corte que tiene uno cuando ve una serie, oye música y demás. Si tu conexión es buena, no vas a notar nada, porque 50 Mbps alcanzan y sobran para todo y un poco más. esa es otra historia.

Ahora, si la manta es corta, no hay adaptación dinámica que alcance, me dijo Sciarrillo. Como pasa con todo lo que hay que repartir, llega un punto en el que todos reciben menos de lo que necesitan. Ah, ¿ les suena? ¿ En serio? Bueno, eso es exactamente lo que me pasó estos días. Estaba todo bien hasta que de pronto Tidal empezó a tartamudear. Miré mi pantalla de la derecha, donde tengo los signos vitales de la computadora, y el Administrador de Tareas mostraba algo se estaba llevando casi todos mis 9 Mbps. Que algo se coma todo el ancho de banda es casi siempre una actualización. Y está bamos en fecha para que fuera Windows. , y Tidal es, digamos, especial..

Así que decidí que era el momento de probar una función que apareció con Windows 10 y que te permite determinar de forma manual cómo va a usar el ancho de banda Windows UpdateLo más importante: funcionó, e instantá neamente el uso de datos pasó a solo uno o dos megabits por segundo y pude seguir escuchando música mientras escribía. Vamos a eso.

Para adaptar a tus necesidades el ancho de banda que usan las actualizaciones del sistema, en Windows 11, hay que ir a la Configuración (Windows + I o o Botón Inicio> Configuración); una vez ahí, el último apartado es Windows Update (sí, incluso en la versión en español, al menos por ahora). Dale clic y te vas a encontrar con cuatro opciones. Elegí Opciones avanzadas. Una vez dentro de las Opciones avanzadas hay que buscar Optimización de la distribución y darle clic; en la nueva ventana vamos a encontrar unas nuevas (adivinen) Opciones avanzadasSi le damos clic a esa etiqueta llegaremos, finalmente, a lo que estamos buscando.

Hay aquí dos apartados; Configuración de la des carga y y de la carga. Salvo casos especiales (lo dejaremos para otra columna), solo es menester tocar la Configuración de la des carga. O sea, lo que vamos a hacer es limitar cuanto ancho de banda usa Windows para bajar sus actualizaciones. Hay dos formas: una es simplemente ponerle un techo al ancho de banda absoluto. Es decir, establecer un número en Mbps máximo que podrá usar el sistema para actualizarse.

El otro, que con conexiones problemátic as puede ser más efectivo, es decirle que use un porcentaje del ancho de banda medido (o sea, el disponible). Cada uno de los dos méto dos tiene a su vez dos controles: el ancho de banda que usa Windows Update cuando el cuadro de diálogo está abierto y en primer plano y el que usa en segundo plano (es decir, el 99% del tiempo). En mi ecosistema de workstation más conexión modesta, elegí 20% para las descargas en segundo plano y 90% para el otro escenario.

La mayoría de los equipos todavía usa Windows 10 (seguido del 7), y allí la ruta es levemente diferente, aunque el procedimiento es el mismo. El control para limitar el ancho de banda que usa Windows Update está en Configuración> Actualización y seguridad> Opciones avanzadas> Optimización de la distribución> Opciones avanzadas..

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