Nuevo viaje en puerta a Kazajistán y una sugerente visit a L’Aquila

Apenas regresado hace dos días de Canada, el Vaticano anunció que entre el 13 y 15 de septiembre Papa Francisco asistirá a una reunión de líderes religiosos en Kazajistánen Asia central. a Kiev, la capital de Ucrania, en agosto”.

Francisco se reunirá en los próximos días con el embajador de Ucrania en el Vaticano para hablar del tema. es doble: apoyar la lucha del pueblo ucraniano contra la agresión y bucear las posibilidades de una mediación vaticana que, en caso positivo, lo llevaría a viajar después a Rusia para entrevistarse con el presidente ruso Vladimir Putin.

Agosto es un mes que concluirá con importantes citas para Jorge Bergoglio.

El 27 está previsto el Consistorio para crear 21 nuevos cardenales, que el Papa interrumpiría solo una jornada para viajar a la ciudad de L’Aquila, a un centenar de kilómetros de Roma, para rendir homenaje a la tumba de Celestino V, el Papa que renunció voluntariamente tras gobernar solo cuatro meses la Iglesia, en 1294, a los 80 años de edad.

La decision de “mezclar” el Consistorio con la visita a los restos del pontífice “de la gran renuncia”, no es casual según opinan muchos analistas de temas eclesiásticos. Parece a toda luces un mensaje transversal de Francisco que tiene que ver con él mismo.

Francisco visita el lago de Santa Ana, en Canada. Photo: Reuters

Francisco visita el lago de Santa Ana, en Canada. Photo: Reuters

De hecho la cuestión ha quedado entrelazada tras los acontecimientos de los últimos dos meses y medio en los que el mismo Papa evocó la posibilidad de una dimisión, condicionada por sus problemas de salud. Los dolores a la rodilla derecha y las informaciones sobre la perspectiva de una operación se colocaron en el centro de las especulaciones acerca de una renuncia a su cargo.

El mismo Francisco agitó la cuestión cuando dijo a los obispos italianos que las seis horas de anestesia que le dieron el 4 de julio de 2021 en la operación en el hospital Gemelli por una infección a los divertículos en sus intestinos, lo habían tenido a maltraer, con repercusiones que se prolongaron en el tiempo.

El Papa les dijo, según él en broma, a los obispos italianos, que “antes de operarme: renuncio”.

La versión circuló rápidamente y dos semanas después los temores se confirmaron cuando el Papa comenzó a circular en silla de ruedas. La alternativa a la operación son las infiltraciones en la rodilla y terapias de masajes, que le permitieron volver a estar de pie, pero no establemente.

El Papa en silla de ruedas en el Salón Pablo VI, en el Vaticano. Photo: Alberto Pizzolli / AFP

El Papa en silla de ruedas en el Salón Pablo VI, en el Vaticano. Photo: Alberto Pizzolli / AFP

Asi fue como saltaron dos viajes importantes, a la República Democratica del Congo y al Sud Sudan cuando la organización estaba en marcha.

Francisco logró concretar a fines de julio un viaje apostólico a Canadá para pedir perdón a los indígenas que sufrieron terribles abusos cometidos por los inmigrantes que conquistaron el país, para destruir la identidad de los pueblos originales secuestrand a sus hijos y sometiéndolos a una “educación” de asimilación, que causó innumerables abusos y varios miles de niños fallecidos.

El viaje a Canada, un éxito

El viaje fue un éxito completeto y también el primero de lo que podríamos llamar la face principal operativa del pontificado del Papa argentino. Francisco utilizó la silla de ruedas para transportarse.

Ya antes del viaje Jorge Bergoglio hizo bien en comentar su situación.

En varias entrevistas, Francisco habló de su renuncia. la tomaria Dios.

Fue mucho más allá. “si renuncio seré un obispo emérito”. En pocas palabras liquidó un hecho histórico.

En febrero de 2013, el Papa Benedicto XVI, que había sido durante más de veinte años el principal colaborador de san Juan Pablo II, anunció su renuncia porque no se sentía con fuerzas para continuar su misión. con un gesto inédito en siete siglos.

Ratzinger reunió al ministerio de obispo de Roma e inventó una figura inédita: la de Papa emérito, que le daba derecho a seguir siendo llamado “Santidad”, a usar la sotana blanca y el sello pontificio.

Que Francisco haya dicho en una entrevista que si renuncia será obispo emérito de Roma, convierte a Ratzinger en el único Papa emérito de la historia, habitante del monasterio Mater Ecclesiae situado en los jardines vaticanos, que en el futuro volverá a ser un convento de monjas o una especie de museo con el fantasma benévolo de Benedicto XVIl.

Lo importante de estos días extraordinarios en los que se ha consumado el final de casi una década de pontificado de Francisco y el comienzo de un ocaso inevitable que culminaría en su renunciase viven circunstancias nuevas en los dos mil años de vida de la Iglesia.

No hay dudas que como buen jesuita Francisco ha organizado el proceso de discernimiento para orientar su sucesiónCon el Consistorio de finales de agosto, suman 83 los cardenales con menos de 80 años “creados” (así se dice) por el Papa argentino, que en su mayoría responden a los criterios bergoglianos y votan en el Cónclave.

Desde hace tiempo que el discernimiento necesita encarnarse en figuras. Son dos: el favorito número uno a Papa pos Francisco es el cardenal de Bolonia Matteo Zuppi67 años. Romano, críado religiosamente en la Comunidad de San Egidio, el movimiento más poderoso en la Iglesia actual. totalmente identificado con las ideas de Francisco.

El otro papable de extracción bergogliana es el ex arzobispo de Manila, Luis Antonio “Tucho” Tagle, 65 años, que fue el primer elegido como sucesor. Joven, popularísimo en su patria, que es el bastión del catolicismo en Asia.

Fue presidente de Caritas Internacional y es un entusiasta de la línea progresista de Bergoglio, que lo trajo a Roma y lo nombró prefecto de la Congregación de la Evangelización, que se ocupa de las misiones y es ahora el principal dicasterio de la Iglesia.

Estas columnas humanas parecen bien fuertes para afrontar las movimientos en marcha de los conservadores que, guiados por el arzobispo de Nueva York, Timothy Dolanse mueven masivamente para dar la batalla en el Cónclave y poner a otro cardenal en el trono de San Pedro.

De los conservadores y los más tradicionalistas se temía un enfrentamiento fatal que concluyera en un dañino cisma. escenario de la prueba de fuerza.

Si con el tiempo se produce el deceso inevitable de Joseph Ratzingerque ha cumplido 95 anos el 16 de abril, se abrirá una fase agitada porque pone a la orden del dia la hipótesis de la renuncia de Francisco..

Reducido con su dimisión a monseñor Bergoglio, obispo emérito de Roma, vestido con el clergyman negro y probable habitante de un alojamiento en la sede petrina de San Juan en Letrán, el ex Francisco jugará inevitablemente una influencia en el Conclave que elegirá en la Capilla Sixtina del Vaticano a su sucesor, 267mo. Papa de la Iglesia Universal. Quién sera?

Cuentan que a Bergoglio le gustaba Juan XXIV40 votos en el Cónclave de 2005 que al final eligió Papa a Joseph Ratzinger. Después prefirió ser llamado Francisco en 2013. Si el próximo santo padre será Juan XXIV ya saben de donde viene la inspiración.

Vaticano, corresponsible

ap​

.

Leave a Reply

Your email address will not be published.