La historia de cómo Stalin usó la fotografía para “cancelar” opositores y disidentes

A la izquierda, Lenin arengando a las tropas que partían hacia el frente polaco. Parados en unos escalones están Trotski y Kámenev. La fotografía fue tomada por GP Goldstein. .Wikimedia Commons
A la izquierda, Lenin arengando a las tropas que partían hacia el frente polaco. Parados en unos escalones están Trotski y Kámenev. La fotografía fue tomada por GP Goldstein. .Wikimedia Commons

En la antigua Roma, cuando se quería erradicar el recuerdo de una persona considerada enemiga del Estado se eliminaba todo aquello que hiciese referencia al condenado –imágenes, monumentos, inscripciones–. A esto se ha denominado –a posterioricomo advierte Edgar Straehle– – damnatio memoriae..

Diversas suertes de damnatio memoriae han sido practicadas por numerosos pueblos desde la Antigüedad, caso de hititas, babilonios o egipcios.

Así destacan las referencias que hace Tito Livio en su Ab Urbe Condita a la furia iconoclasta de los atenienses respecto a las estatuas, retratos e inscripciones de Filipo de MacedoniaY todavía lo son más las diversas formas de «condena de memoria» que practicaron sus conciudadanos con aquellos cuya nefasta actuación los hacía acreedores a que desapareciese toda huella física de su paso por el mundo nebulosa de los tiempos.

La gestión de la memoria colectiva, al menos en aquella parte que tiene que ver con la relación entre presente y pasado, es algo que siempre ha seducido a los detentadores del poder.

Algunos, como Clístenesel gran legislador ateniense, en su deseo de construir un nuevo Estado basado en la igualdad de los ciudadanos ante la ley, podían actuar movidos por el plausible deseo de borrar todo rastro de oligarcas o tiranos. damnatio memoriae era también una forma de llamar la atención – de evocar al pasado des de el presente, diríamos en la actualidad – sobre actuaciones funestas o execrables que no debían ser olvidadas. , y esta solo puede ser eficaz cuando se hace visible.

De Roma a la URSS

Esta doble lectura explica que no exista unanimidad a la hora de considerar, como sin ir más lejos sugiere Enzo Traversoque la eliminación de determinados personajes de las imágenes oficiales soviéticas bajo el estalinismo constituya otra forma de damnatio memoriae..

En la foto original, de izquierda a derecha, Nikolai Antipov (antiguo Comisario del Pueblo para Correos y Telégrafos de la URSS), Joseph Stalin, Sergei Kirov y Nikolai Shvernik. Cada uno de los integrantes de la foto original fue eliminado a medida en desgracia. Wikimedia Commons
En la foto original, de izquierda a derecha, Nikolai Antipov (antiguo Comisario del Pueblo para Correos y Telégrafos de la URSS), Joseph Stalin, Sergei Kirov y Nikolai Shvernik. Cada uno de los integrantes de la foto original fue eliminado a medida en desgracia. Wikimedia Commons

Charles W. Hedrickpor ejemplo, al destacar el olvido y el recuerdo selectivo de las acciones de VN Flavianus por las élites romanas, rechaza tal asociación y subraya los diferentes objetivos que perseguí an ambas prácticas en el mundo romano y en la Unión Soviética.

Lo cierto es, sin embargo, que tales propósitos no tenían por qué ser idénticos dentro de una misma cultura, como tampoco lo eran los tiempos ni los contextos. lo público y lo privado, como cuando lo que subyacía era la disputa por el poder entre familias diversas; en otras, en fin, el deseo de apropiarse de los logros del antecesor.

Tampoco, como sugiere el propio Hedrick, podían ser comparables los medios de que disponía el Estado romano con los de un régimen totalitario como el soviético: muy limitados a la hora de garantizar la efectividad de la “condena de memoria” en el de mucha mayor amplitud en sus efectos en el segundo. Disparidad de objetivos y de recursos constituyen, a mi juicio, los dos elementos esenciales en los que debemos poner el acento a la hora de interpretar la particular damnatio memoriae del estalinismo, manifestada en los centenares de imágenes recogidas y analizadas por David King..

Lo que hacía Stalin

Como punto de partida habría que distinguir entre la manipulación foto gráfica orienta da a transmitir una imagen más presentable del líder o de los logros del régimen y aquella que realmente perseguía borrar de la historia a quienes le incomodaban. Iós if Stalin o suavizar su gesto adusto, al igual que ocultar la suciedad de las calles, muros o edificios que en volvían a los jerarcas en su posado, parecería que no fuese más allá de una operación de marketing político.

Sin embargo, incluso en sus aspectos más nimios, estas acciones se integraban en un programa mucho más amplio y fanático: el “culto a la personalidad”, denunciado por Nikita Jrushchov en su famoso discurso del XX Congreso del Partido Comunista.

La obsesión de Stalin a la hora de hacer desaparecer la imagen de León Trotski de muchas fotografías se explica por el enfrentamiento político e ideológico que mantuvieron en su lucha por alcanzar el poder, lo que finalmente conduciría a este último al exilio y la muerte.

El revolucionario bolchevique GE Zinóviev en la inauguración de un monumento a los socialistas alemanes Ferdinand Lassalle y Karl Marx, Petrogrado 1918. La foto fue editada retrospectivamente por los censores soviéticos en la década de 1930 Museum der Politischen Geschichte Russlands / Wikimedia Commons
El revolucionario bolchevique GE Zinóviev en la inauguración de un monumento a los socialistas alemanes Ferdinand Lassalle y Karl Marx, Petrogrado 1918. La foto fue editada retrospectivamente por los censores soviéticos en la década de 1930 Museum der Politischen Geschichte Russlands / Wikimedia Commons

No muy diferente fue lo ocurrido con Lev Kámenevsu inicial aliado en su enfrentamiento con Trotskipero que ya en diciembre de 1925 había llegado a solicitar públicamente la de stitución de Stalin del puesto de secretario general. Once años más tarde, en el contexto de la “Gran Purga”, iniciada en diciembre de 1934, Kámenev sería ejecutado y su imagen eliminada, a base de escalpelo y aerógrafo, de la famosa fotografía en la que compartía escenario con un Lenin exultante en su arenga a las tropas que partían hacia el frente polaco.

Yezhovel Comisario del Pueblo del Interior que había dirigido las grandes purgas de los años treinta, acabó siendo una víctima más de ellas cuando su furia se volvió incó moda para el líder y, en consecuencia, un a compañante poco se lo ve paseando con Stalin y y Molotov en ocasión de las obras del canal del Volga.

Otros muchos, como Alexánder Málchenko,, Isaac Zelenski,, Grigori Zinóviev,, Nikolái Bujarin,, Karl Rádek,, Nikolái Antípov,, Serguéi Kírov o o Nikolái Shvérnik“Desaparecieron” por las mismas o parecidas razones.

La entrada del Canal del Mar Blanco-Báltico en Powenez poco des pués de su finalización en 1933. En el lado izquierdo hay un gran retrato de Stalin, en el lado derecho hay un retrato borrado de Genrich Jagoda. Tras su arresto en 1937, los censores soviéticos borraron todo rastro del'enemigo del Estado', por lo que su rostro ha quedado irreconocible. Wikimedia Commons
La entrada del Canal del Mar Blanco-Báltico en Powenez poco des pués de su finalización en 1933. En el lado izquierdo hay un gran retrato de Stalin, en el lado derecho hay un retrato borrado de Genrich Jagoda. Tras su arresto en 1937, los censores soviéticos borraron todo rastro del’enemigo del Estado’, por lo que su rostro ha quedado irreconocible. Wikimedia Commons

A mayores niveles de autocracia, mayor suele la tentación del déspota por aplicar la “condena de memoria” a quienes se perciben como una amenaza en un momento dado. hacia el líder.

Quizá por eso es un lugar común traer a colación los paralelismos entre la realidad imaginada por George Orwell en su distó pico 1984 y la Unión Soviética de StalinY por eso conviene permanecer en alerta, hoy como ayer, frente a los aspirantes a funcionarios del “Ministerio de la Verdad”, encargados de revisar la historia y de eliminar de ella a los caídos en desgracia.

* Julio Prada Rodríguez es profesor de Historia Contemporánea, Universidad de Vigo.

Publicado originalmente en The Conversation..

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