Francisco volvió a recibir a la dirigencia argentina, pero dejó pocas señales

Un kirchnerista, un crítico de Máximo Kichner y un dirigente de La Cámpora. Peronistas que transitan distintas corrientes internas dentro del Frente de Todos buscaron en la última semana una imagen cerca del papa Francisco, en el Vaticano. No pudieron llevarse un mensaje directo del Santo Padrepara ser interpretada en la clave política local

El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, y los intendentes del municipio bonaerense de Esteban Echeverría, Fernando Gray, y de Ushuaia, Walter Vuotto, coincidieron en la puesta en marcha de la Escuela Laudato Si del programa educativo Scholas Occurrentes, nacida para promover el cuidado del medio ambiente entre los jóvenes de países iberoamericanos. También estuvo el senador nacional Martín Lousteau (Juntos por el Cambio), aunque su presencia estuvo más vinculada al cantante Bono, de U-2, quien a través de legislador radical intercambió un saludo con Francisco.

Concurrieron al encuentro de Scholas, convertido en un movimiento pontificio internacional y conducido por los laicos argentinos José María del Corral y Enrique Palmeyro, a quienes el Papa conoce desde sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires. Allí Francisco pidió “poesía y coraje”, y abogó por el uso responsable de las redes sociales, una herramienta cotidiana en el juego de supervivencia de la dirigencia política.

De todos ellos, Capitanich fue el único que accedió a una reunión privada con el Santo Padre, con quien mantiene una relación personal de hace varios años. Así y todo, el gobernador chaqueño tramitó la audiencia con todas las formalidades de rigor, a través de la embajada argentina en la Santa Sede, que conduce la embajadora María Fernanda Silva, diplomática de carrera y primera mujer al frente de la representación ante el Vaticano.

No es el camino que habría seguido la vice presidenta Cristina Kirchner para intentar una audiencia con Francisco. Según pudo saber LA NACION, en la embajada argentina no se recibió ningún pedido formal, ni tampoco una gestión por canales informales. No obstante, fuentes vaticanas admiten que el pedido llegó a Roma y señalan que hasta el momento no hay respuesta.

Fuentes diplomáticas aseguraron, además, que no hay en este momento gestiones para lograr un tercer encuentro del presidente Alberto Fernández con el Santo Padre. Cuando se hace referencia a la cancelación dela audiencia que se había concedido al canciller Santiago Cafiero – Suspendida un día antes por los problemas que enfrenta el Papa en su rodilla-, se explica que “el encuentro con un ministro de Relaciones Exteriores no tiene la misma envergadura que con un jefe de Estado”.

“Quienes estuvieron en los últimos días en Roma han tenido motivos y agendas distintas. Algunos tomaron contacto institucional con la embajada y otros no ”, reveló a LA NACION una fuente cercana a la sede diplomática.

El pontí fice argentino recibió a Capitanich en silla de ruedas, por sus problemas en la rodilla, y el gobernador del Chaco habló sobre el encuentro en su cuenta de Twitter. excede cultos y religiones, creyentes y no creyentes, una persona que alumbra con su luz como lí der espiritual promoviendo la paz y la cultura del encuentro ”, expresó.

El intendente Gray llegó a Roma como presidente de Mercociudades, una red de 364 gobiernos locales de América latina que se fijaron el objetivo de trabajar mancomunadamente “por un planeta sostenible y equitativo ”, en lí nea con la en cí clica Laudato si. La red trabaja en esa di rección, en sintonía con Scholas. En uno de los dos encuentros que compartió con Francisco, Gray se comprometió a priorizar las acciones en favor de la integración de las personas migrantes y desplazadas.

Fernando Gray, con el Papa Francisco el jueves pasado, en el Vaticano
Fernando Gray, con el Papa Francisco el jueves pasado, en el VaticanoPrensa Esteban Echeverría

En tanto, fuera de los focos que a compañan to do encuentro con el Papa, la semana pasada expuso y fue muy aplaudido en el Vaticano el jefe de la Policía Federal Argentina, comisario general Juan Carlos Hernández, en una cumbre internacional sobre la trata de personas y las nuevas formas de esclavitud, organizada en Roma por el Grupo Santa Marta, que lidera el cardenal Vincent Nichols. Había unos 30 obispos brasileños y mexicanos y ninguno argentino, como tampoco funcionarios responsables de una temática sensible y prioritaria para el pontífice.

“Enfrascados en sus tensiones internas, muchos protagonistas de la vida política -y algunos, incluso, dentro de la propia Iglesia- no terminan de comprender la dimensión histórica del liderazgo de Jorge Bergoglio, cuya primera preocupación pasa des de hace varios meses por cómo detener la guerra entre Rusia y Ucrania ”, evaluó una fuente que tuvo acceso en los últimos días al Vaticano

“Otros países, como Brasil y México le sacan más el jugo al pontificado latinoamericano ”, deslizó ante LA NACION una fuente que participó la semana última de las actividades en Roma.

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