Diego Schwartzman perdió un partido in creíble ante el 132 del mundo y se de spidió de Wimbledon en segunda ronda

Que el césped no es la superficie preferida de los argentinos no es ningún secreto. Wimbledon, el tercer Grand Slam de la temporada es, históricamente, el “grande” menos exitoso de las raqueta nacionales y este 2022 no fue la excepción los siete representantes nacionales que jugaron en Londres logró llegar a la tercera ronda. El último en despedirse fue Diego Schwartzman, 15 ° del mundo, quien cayó en su segunda presentación por 6-2, 4-6, 0-6, 7-6 (8-6) y 6-1 ante el británico Liam Broady132 ° del ranking.

Apoyado por su público, el local dio vuelta un partido que parecía irremontable en el cuarto set, en el que Schwartzman llegó a tener una ventaja de 3-0. Pero el Peque no lo pudo cerrar, comenzó a sumar errores y Broady, que ingresó al cuadro gracias a una invitación especial, vio la oportunidad para la remontada y no la des aprovechó.

“El partido lo tenía y de un momento a otro se fue”, se limitó a comentar Schwartzman tras la derrota, que le impidió igualar su mejor campaña en Wimbledon. Había llegado a la tercera ronda en 2021 y 2019 (en 2020 se canceló el torneo por la pandemia de coronavirus).

El porteño, 12 ° cabeza de serie del certamen, reconoció además, con total sinceridad, que esta derrota le dolió menos que otras, por una simple razón.

“Creo que si hubiera habido puntos en juego estaría más enojado”, aseguró, con total franqueza, recordando que esta edición del Grand Slam británico no entrega unidades para el ranking, una decisión que tomó la ATP luego de jugadores rusos y bielorrusos por la invasión a Ucrania.

“Se está viendo en todos los jugadores, que a la hora de perder no es la misma sensación. Si hubiera tenido la oportunidad de sumar 90 puntos, 180 des pués … Es distinta a la sensación que tengo hoy”, comentó. “No deja de ser Wimbledon. Es el honor, la gloria y llegar lo más lejos posible. Pero creo que las derrotas se asimilan de otro modo. ahora, en la misma situación, estaría dos días sin hablarle a nadie “.

Se despidió el Peque y dejó al certamen sin argentinos en el cuadro de singles. Y Broady festejó con todo el triunfo, que lo metió por primera vez en la tercera ronda del Grand Slam que se juega en su casa, donde espera por el australiano Alex De Miñaur (19 °) o su compatriota Jack Draper..

La alegría de Liam Broady, festejando la mejor victoria de su carrera. Foto: EFE / EPA / KIERAN GALVIN.

La alegría de Liam Broady, festejando la mejor victoria de su carrera. Foto: EFE / EPA / KIERAN GALVIN.

El porteño arrancaba como favorito en el partido, sobre todo des pués de haber superado el debut sin grandes problemas, con un sóli do triunfo en tres sets ante el estadounidense Stefan Kozlov, 107 °. primer set a su oponente, que lo lastimó con un tenis de muchas variantes.

Schwartzman -que en su preparación para este torneo había sumado dos derrotas en los debuts de Queen’s y Eastbourne- cambió la imagen en el segundo parcial. construir una remontada.

Con inteligencia y mucho coraje y en total dominio del juego, el Peque quebró a Broady para ganarle el segundo set por 6-4. Y luego se llevó el tercero por un 6-0 contundente, que parecía casi sentenciar la historia. Sobre todo porque estiró el buen momento y sacó una rápida ventaja de 3-0 en el tercero.

Pero cuando parecía que el argentino tenía el duelo encaminado, Broady revivió y volvió a plantarse de igual a igual ante el ex número ocho del mundo. un triunfo propio, des pués de las caídas de Emma Raducanu y Andy Murray en la jornada previa.

Schwartzman no pudo meterse por tercera vez en la tercera ronda de Wimbledon. Foto Glyn KIRK / AFP

Schwartzman no pudo meterse por tercera vez en la tercera ronda de Wimbledon. Foto Glyn KIRK / AFP

En un tramo parejo del encuentro, los dos fueron sosteniendo sus servicios hasta que llegaron al tie breakque el británico se llevó por la mínima diferencia para forzar el quinto parcial.

El aliento que bajaba de las tribunas envalentonó a Broady, quien fue claramente superior en el capítulo final y en el cuarto game, consiguió un break que terminó de desmoralizar al argentino.

Con el marcador 1-3 en contra, Schwartzman pareció perdido y se veía en su lenguaje corporal y en la expresión de su rostro que sentía impotencia porque no encontraba la manera de volver a ser protagonista en cancha. El Peque empezó a errar mucho más. Es más, en los últimos cuatro games, que quedaron todos en manos del británico, sumó 11 errores no forzados (de los 16 que cometió en ese set y los 61 de todo el match). Y el partido se le es capó de las manos.

Broady, de 28 años, firmó la que ya es mejor actuación de su carrera profesional en un Grand Slam en su quinta participación en el major británico. resultados destacados como junior. Ex número dos del mundo en esa etapa, fue finalista en el All England en singles en 2011 y ganó el título de dobles, en 2010.

Schwartzman, en tanto, se quedó con las ganas además de mejorar su récord en canchas de césped, en las que suma ahora ocho victorias y 14 derrotas.

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