Coldplay, fenómeno absoluto: cuáles y cómo fueron sus anteriores shows en la Argentina

Si la localía de los artistas extranjeros se cuantifica por la cantidad de visitas al país y su crecimiento de convocatoria en cada una de ellas, Coldplay ya se encuentra en condiciones de reclamar una doble nacionalidad simbólica con nuestro país..

Los -por ahora- siete shows que la banda dará en el estadio de River Plate para presentar su último disco, Music of the Spheresno son un episodio aislado, sino un paso más en una conquista del territorio que comenzó hace quince años. En todo este tiempo, el grupo liderado por Chris Martin fue de menos a más, una suerte de trabajo de hormiga respaldado por un éxito ya más que ratificado en el hemisferio norte.

Una década y media des pués, las cosas parecen haberse revertido: como nadie es profeta en su tierra, Coldplay acumula más shows en estadios en Sudamérica que en su Inglaterra natal. La historia de un idilio, contada en cuatro pasos.

Coldplay, una banda
Coldplay, una banda “confinada” a los grandes estadios, en especial si son argentinos … Coldplay

Tras haber conquistado estadios en el Reino Unido primero y en Estados Unidos des pués gracias al éxito de A Rush of Blood to the Headsu segundo disco, Coldplay ratificó su status de banda planetaria de la mano de X & Ysu tercer álbum.

Acostumbrados a presentarse frente a decenas de miles de personas en su gira presentación, para su desembarco en América del Sur Chris Martin y compañía buscaron recuperar algo del intimismo que habían perdido y que tanto añora ban.

Los tickets para su triada de shows en la avenida Corrientes volaron en minutos, y la experiencia le permitió a sus seguidores ver a la banda a una distancia que no se repetiría en ninguna otra visita. Coldplay desembarcó en la Argentina con el rumor de que probaría nuevas canciones en su tour por la región, algo que el propio Martin se encargó de desmentir en una conferencia de prensa en el hotel Faena. Lo que sí hubo cada noche fue un repaso equitativo de sus tres álbumes de estudio, con escasos artificios escénicos y un set acústico interpretado en las escaleras laterales del teatro, con los cuatro músicos apiñados ante un único micró.

Aunque en su debut porteño Coldplay no adelantó las canciones de Viva la Vidael disco que terminaría publicando en 2008, su llegada al Monumental estuvo atravesada por el es píritu de su cuarto disco. Si su primer show en Buenos Aires estuvo caracterizado por la austeridad de su puesta, su show en River fue todo lo contrario, desde los globos aerostáticos que ornamentaban la platea Sivori al despliegue de láseres verdes durante “Clocks” o la estética mitad barroca mitad caleidoscó pica de las visuales y de los uniformes del grupo, como si fueran músicos de una marching band de Narnia.

A mitad del show, el grupo se mudó a un escenario secundario en donde interpretó una versión acústica de “Billie Jean” y también estrenó una canción inspirada en su anterior visita a la Argentina llamada “Spanish Rain” y luego rebautizada como “Don Quixote”, que al día de hoy permanece sin versión de estudio. Como plus, al salir del show se regalaba al público LeftRightLeftRightLeftun CD en vivo que solo se con seguí a asistiendo a los recitales del grupo.

Des pués de Ghost Storiesun álbum de canciones frágiles e introspectivas atravesadas por la separación de Chris Martin con la actriz Gwyneth Paltrow y que tuvo una única gira de presentación de seis fechas, Coldplay decidió apostar a lo grande en su paso siguiente.

La Plata fue el punto de partida de una gira mundial masto dóntica con los estí mulos visuales puestos al servicio de la canción, y también un alto despliegue tecnológico. Al ingresar al estadio, a cada asistente se le entregaba una pulsera controlada de manera remota con luces en su interior que se encendían en sincronización de acuerdo a cada tema. Para el público argentino fue la puerta de entrada a la versión actual de Coldplay, con menos raigambre en el formato de banda de rock, convertidos ya en maestros de ceremonia de una burbuja pop con un despliegue tan hollywoodense que hasta tenía créditos finales al terminar cada función.

Principio y final. Un año y medio des pués, y con ciento veinte conciertos a cuestas, Coldplay regresó a La Plata para cerrar su tour mundial, A Head Full of Dreams.. Sin mayores sorpresas escénicas o visuales, en ambas noches la banda validó el vínculo con su público argentino por partida doble.

Primero, al momento del set acústico en el escenario alternativo, el grupo estrenó “Amor Argentina”, una canción con aires y guiños arrabalerosMás adelante y cerca del final de cada show, una versión de “De música ligera” en un es pañol más que digno por parte de Martin que le allanó el camino a ser parte de Gracias Totales –Soda Stereotres años des puésComo valor agregado, al año siguiente la grabación de ambos conciertos se convirtió en el disco en vivo Live in Buenos Aires.

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