Ariel Rocha, el último arquero de Ferro que jugó contra Boca

El 19 de marzo de 2000 los hinchas de Ferro se fueron de la cancha maldiciendo una derrota ante Boca sin saber que había sido la última. Ese día, tres minutos tar dó el equipo de Carlos Bianchi en dar el primer golpe, con un golazo de Juan Riquelme. Fue goleada y la crónica de ese partido publicada en Clarín da cuenta de los errores del equipo de Caballito y cómo le facilitaron las cosas. “No me acuerdo, ¿seguro atajaba yo?”pregunta Ariel Rocha (49), el último arquero del Verdolaga que en frentó al XeneizeEsa campaña fue tan mala, peor que las dos anteriores, que solo ganaron dos partidos y al término del Clausura 2000, el equipo de Caballito descendió a la B Nacional y de ahí en picada a la Primera B. avecinaba.

Rocha continuó su carrera en Independiente y debutó en el torneo local –su primer partido en el Rojo fue ante Universidad Católica por la Libertadores- ante Boca, que venía de ganarle a Real Madrid por la Intercontinental“Le ganamos 4 a 0”, apunta con mejor memoria. Y no era la primera vez que el Xeneize se iba a cruzar en el camino: cuando debutó en la Primera de Ferro, ese también fue el rival. Rocha dejó la actividad a los 31 años, con mucho margen para seguir.

En Independiente pasó al ostracismo: no entrenaba ni con la Reserva. Logró recuperar su pase tras la intervención de Futbolistas Argentinos Agremiados. Entre otras cosas, Rocha de nunció públicamente que los dirigentes del club se quedaban para quedarse callado. Pasó a Nueva Chicago y la última parada en Arsenal de Sarandí. Para esa época, su cabeza no estaba en el mundo del fútbol. Hoy se gana la vida como productor agropecuario con campos en Lezama y Chascomús -cría y ganado, con producción de cereal- y está al frente junto con su familia de la línea de colectivos 178 que une Pompeya con Florencio Varela.

Ariel Rocha, el ex arquero de Ferro e Independiente, entre otros, a bordo de un colectivo de su empresa. Foto: Maxi Failla

Ariel Rocha, el ex arquero de Ferro e Independiente, entre otros, a bordo de un colectivo de su empresa. Foto: Maxi Failla

–¿ Có mo surgió lo de los campos y el colectivo?

-Cuando jugaba al fútbol los jugadores arrancaban para (la inversión inmobiliaria de) los departamentos y yo agarré para el campo, en el 91 –92. De esa época vengo. Siempre me gustó capaz alguna célula perdida de mi mamá y allá la familia atendía una chacrita … Nunca nadie se había dedicado a esto. Cuando me retiré ahí arranqué con la empresa. Mi papá era chofer, des pués accionista. al fút bol. Yo me metí en la empresa el 2 de junio de 2002, en pleno quilombo: la salida de (el presidente Fernando) De La Rúa. Estaba en Arsenal … Y acá estamos hoy.

-En esa é poca eras uno de los pocos futbolistas que se expresaba sobre lo que vivía el país a nivel social …

-El jugador trata de comprometerse poco. El fútbol siempre fue, y es, una burbuja. Yo siempre fui medio perro verde en ese sentido. Hubiese preferido dar el primer paso en jugar bien y ser noticia futbolística. las que no, mal. Pero siempre dije las cosas que no siempre el otro quiere escuchar. Ese fue siempre un problema mío y por eso a temprana edad dejé el fútbol. Eso te va a haciendo perder casilleros en este viaje. No sos negocio, no sos nada y encima quizás al no atajar como el Pato Fillol no lo podes suplir. lastimarle el oí do a nadie. Yo no tengo la verdad, pero digo lo que pienso.

–¿ Te ar repentís de ese aspecto?

-¡ No me arrepiento! Porque tendría que haber sido muy hipócrita para seguir jugando y dejar de lado lo que yo pensaba. es la palabra. Lo que no logré con los guantes, la vida me lo compensó posteriormente. Acá todo el mundo quiere retorcer todo para empatar el partido y la cagada se empata con otra cagada, no con algo bien hecho. , empatamos cagadas con cagadas, errores con errores y así no podemos armar ni un país, ni una familia, ni una sociedad, ni un equipo de fútbol. Por eso no dirijo, por eso no juego y por eso estoy dón de estoy, con los afectos que tengo.

Ariel Rocha, en 2000, elonga antes de un entrenamiento en sus tiempos de Ferro.

Ariel Rocha, en 2000, elonga antes de un entrenamiento en sus tiempos de Ferro.

¿ Extrañás el fútbol?

-Y … No. No extraño el fútbol.

–¿ Nada extrañás?

-Se extraña el vestuario. Ser futbolista en este país es tener IVA: pero el 50 por ciento, no del 21 o 10,5. Por más que juegues como juegues, siempre querés tener un amigo jugador de fútbol. Extraño el vestuario, el estado físico, sentirme como me sentía cuando jugaba. Después el entorno, te hace olvidar un poco eso. Siempre digo, desde el lugar más humilde, que si no estuviste en un vestuario, no compartiste años con 30 personas pero que quieren hacer el gol allá y que no te lo hagan acá, es como que aprendés una materia más en la vida. la vida en cualquier rubro: es mucho vértigo. Te tenés que preparar para perder, para el retiro, para ganar. La vida des pués te da la ventaja de pensar con más tiempo, pero en el arco tenés una décima de segundo para decidir, jugando de ocho lo mismo. En la vida tenés un día, una semana, cinco meses para pensar algo. El fút bol te pone en un lugar y en un momento muchos se empedan y no llegan al postre: cometen errores por al viaje y se truncan tipos con muchas condiciones, tipos que podrían jugar en cualquier lado y terminan sin jugar en ninguno. ..

Lejos del fútbol, ​​Ariel Rocha se dedica al transporte público de pasajeros y además a la actividad ganadera. Foto Maxi Failla

Lejos del fútbol, ​​Ariel Rocha se dedica al transporte público de pasajeros y además a la actividad ganadera. Foto Maxi Failla

–¿ Vas a la cancha?

-No fui nunca más. Bueno, en realidad miento: me llevó mi hijo, somos todos de Independiente y en ese momento Independiente estaba en riesgo de descenso y mi hijo más grande, Bautista, me dijo:’Vamos a ver si cambiamos la racha ‘. Fuimos, fue empate, pero la racha y el destino estaba marcado.

–¿ Pero por qué no fuiste más?

-Quizá sea otra de las materias pendientes de análisis que tenga que hacer. Vivo contento, muy motivado en lo que hago y no me detengo a ver por qué no voy más. de todo a lo que estoy haciendo muy intensamente. Quizá no tengo el tiempo. La verdad no me despierta nada. Miro fútbol de Inglaterra, de España, el Argentinos de mi amigo (Gabriel) Milito, miro ciertos partidos que elijo, algún domingo. Pero si tengo que dejar de hacer algo que a mí me interesa por un partido, no lo hago.

Ariel Rocha da indicaciones en un Ferro-Huracán de 1998. Foto: Archivo Clarín

Ariel Rocha da indicaciones en un Ferro-Huracán de 1998. Foto: Archivo Clarín

――――Juega Ferro y Boca por la Copa Argentina, ¿ Cómo pensás que lo viven los hinchas des pués de tanto tiempo?

-El hincha lo va a vivir igual que el equipo. El hincha vuelve al lugar de donde nunca se tendría que haber ido. Como que tiene un flash y amanece en la “A” por un rato, por 90 minutos. a la realidad de donde está Ferro hoy. El equipo debe tener la máxima concentración. Los jugadores darán dos veces el 100 por ciento porque es el partido en que podes entrar en la historia y demostrar cómo estás haciendo las cosas. por los hinchas y los jugadores.

-La última vez que jugaron eras vos el arquero ¿ Qué recordás?

-Me acuerdo de muchos Ferro–Boca. Un día le ganamos al Boca de Bilardo, que tenía a Caniggia. La gente de Boca se fue de la cancha, dicen. Después un 1 a 1 con el equipo de Bambino Veira, que no ponía a Riquelme y por ese punto no fueron campeones … Pero de ese partido, particularmente no me lo acuerdo. Me acuerdo del anterior, yo venía jugando medianamente bien, jugué infiltrado, no anduve bien y perdimos 4 a 2 … pero del 4 a 0 no tengo registro … Tengo memoria selectiva (risas)

-Acá está el compacto en Youtube …

-Sí, efectivamente era yo (más ris ass)

-Ferro-Boca, entonces, des pués de 22 años ¿ Lo vas a mirar?

―― ¿ Qué te parece? Me voy a detener para mirarlo

Ariel Rocha atajó en Ferro, Independiente, Nueva Chicago y Arsenal. Foto Maxi Failla

Ariel Rocha atajó en Ferro, Independiente, Nueva Chicago y Arsenal. Foto Maxi Failla

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